Expresiones idiomáticas  - Dar calabazas 

Expresiones idiomáticas

Dar calabazas 

Expresiones idiomáticas

Dar calabazas 

Hoy en el español fuera de clase os traemos una expresión que tiene una curiosa historia por detrás y que se emplea para describir una situación por la que todos hemos pasado alguna vez: el rechazo de alguien por el que nos hemos enamorado.


Estoy destrozado. Le he dicho a María lo que sentía por ella y me ha dado calabazas.


“Dar calabazas” no es una expresión nueva sino todo lo contrario. El Diccionario de la Academia en su edición de 1780 ya recogía la acepción definida como “desechar las mujeres la proposición de algún novio”


Esta relación entre las calabazas y el rechazo amoroso aparece ya en la Antigua Grecia. La calabaza se consideraba anafrodisíaca, es decir que anulaba o moderaba el apetito sexual. De esta forma darle calabazas a alguien era invitarle a que dejara de pensar en devaneos amorosos. 


Esta conexión antiafrodisíaca se mantuvo durante la Edad Media. En los conventos se utilizaban las semillas de calabaza como cuentas del rosario para alejar los pensamientos lujuriosos. Las semillas también se masticaban para ayudar a mantener el voto de castidad.


En algunos pueblos si un pretendiente quería cortejar a una chica se le invitaba a comer a casa. Si la chica le ofrecía fuego para el puro significaba que se aceptaba el noviazgo pues el fuego simbolizaba la esperanza. Sin embargo, si la chica le ofrecía un plato de calabaza no había más que hablar, había sido rechazado, le habían dado calabaza. 

Hoy en el español fuera de clase os traemos una expresión que tiene una curiosa historia por detrás y que se emplea para describir una situación por la que todos hemos pasado alguna vez: el rechazo de alguien por el que nos hemos enamorado.


Estoy destrozado. Le he dicho a María lo que sentía por ella y me ha dado calabazas.


“Dar calabazas” no es una expresión nueva sino todo lo contrario. El Diccionario de la Academia en su edición de 1780 ya recogía la acepción definida como “desechar las mujeres la proposición de algún novio”


Esta relación entre las calabazas y el rechazo amoroso aparece ya en la Antigua Grecia. La calabaza se consideraba anafrodisíaca, es decir que anulaba o moderaba el apetito sexual. De esta forma darle calabazas a alguien era invitarle a que dejara de pensar en devaneos amorosos. 


Esta conexión antiafrodisíaca se mantuvo durante la Edad Media. En los conventos se utilizaban las semillas de calabaza como cuentas del rosario para alejar los pensamientos lujuriosos. Las semillas también se masticaban para ayudar a mantener el voto de castidad.


En algunos pueblos si un pretendiente quería cortejar a una chica se le invitaba a comer a casa. Si la chica le ofrecía fuego para el puro significaba que se aceptaba el noviazgo pues el fuego simbolizaba la esperanza. Sin embargo, si la chica le ofrecía un plato de calabaza no había más que hablar, había sido rechazado, le habían dado calabaza. 

La RAE también recoge otra acepción para “dar calabazas” y sería la de suspender o reprobar un examen. 


Me han dado calabazas en historia.


Existen muchas ilustraciones en las que se ve a un mal estudiante recibir una calabaza como por ejemplo en el cómic español que narra las aventuras de los traviesos gemelos Zipi y Zape. 


De una forma más general podemos “dar calabazas” a alguien simplemente cuando rechazamos una propuesta o también nos “dan calabazas” cuando nos vamos de vacío, sin premio. Esto sucedía en uno de los concursos más famosos de la historia de la televisión en España, “Un, dos, tres…Responda otra vez” , donde los concursantes que se llevaban la calabaza se quedaban sin nada.


Y dime, ¿a ti ya te han dado calabazas alguna vez?

La RAE también recoge otra acepción para “dar calabazas” y sería la de suspender o reprobar un examen. 


Me han dado calabazas en historia.


Existen muchas ilustraciones en las que se ve a un mal estudiante recibir una calabaza como por ejemplo en el cómic español que narra las aventuras de los traviesos gemelos Zipi y Zape. 


De una forma más general podemos “dar calabazas” a alguien simplemente cuando rechazamos una propuesta o también nos “dan calabazas” cuando nos vamos de vacío, sin premio. Esto sucedía en uno de los concursos más famosos de la historia de la televisión en España, “Un, dos, tres…Responda otra vez” , donde los concursantes que se llevaban la calabaza se quedaban sin nada.


Y dime, ¿a ti ya te han dado calabazas alguna vez?

¡Hola! Me llamo Víctor y soy el responsable de este blog y el creador de EspanholSim. Soy un profesor de español nativo de Madrid que vive en Rio de Janeiro hace 18años. Doy clases de español  en línea y me encanta lo que hago. 

¿Te animas a hacer una clase de español online conmigo?
Reservar clase de prueba

Comparte esta entrada